martes, 8 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Fuente
primaria
Una fuente primaria es la fuente documental que se considera material de primera
mano relativo a un fenómeno que se desea investigar. En el caso de la historiografía, lo que en su tiempo ha servido como
instrumento para construir la historia.
Puede ser fuente primaria un
trabajo creado por algún testigo presencial o protagonista de un evento
histórico en el que éstos son descritos, pero también pueden incluirse objetos
físicos (como monedas), artículos periodísticos, cartas o diarios personales. También pueden ser, sin embargo, casi
cualquier tipo de información: por ejemplo, los anuncios publicitariosde
los años 50 pueden servir como fuente primaria en un trabajo
sobre la percepción de la tecnología moderna.
Lo que distingue una fuente
primaria de una fuente secundaria es
más el cómo se ha usado que
el contenido. Una fuente secundaria es generalmente una descripción histórica
construida a partir de fuentes primarias, pero los propios historiadores usan a
menudo fuentes secundarias como testigos de su tiempo (como las propias fuentes
primarias) al estudiar aspectos de la historiografía (por ejemplo, un libro sobre la historia
de las computadoras puede resaltar que otros
libros de historia de estas máquinas obviaron su origen militar, o enfocaron
demasiado sus características técnicas).
Veracidad
y validez de las fuentes primarias
Una fuente primaria no es, por defecto,
más precisa o fiable que una fuente secundaria. Las fuentes secundarias a veces
están sujetas a revisión, están bien documentadas y están frecuentemente
publicadas a través de instituciones donde la seriedad metodológica sea
importante para la trayectoria y reputación del autor. Una fuente primaria como
una entrada de un dietario refleja, en el mejor caso, el punto de vista
personal del autor sobre los sucesos descritos, que pueden o no ser veraces,
precisos o completos. Entre los muchos ejemplos que se pueden citar está el de Hans Delbrück, primer historiador militar
contemporáneo, que dudó de las cifras dadas por Heródoto respecto
al ejército de Jerjes I al
invadir Grecia continental.
Según el historiador griego, tenido por indiscutible hasta entonces, los persas
movilizaron dos millones de hombres camino de la Batalla de las Termópilas. A Delbrück le bastó mirar el orden
de marcha de
un ejército decimonónico para concluir que, de ser cierto el dato de Heródoto,
la vanguardia persa entraría en combate con
los hombres de Leónidas Iantes de que los últimos carros
de suministro hubieran salido de Susa (en Asia).1
En ciertas ocasiones, un artículo
periodístico no debería ser considerado como fuente primaria ya que puede estar
informando de sucesos o eventos ya publicados por otra fuente. Los
historiadores someten a un marcado escrutinio tanto las fuentes primarias como
las secundarias.
Como regla general, sin embargo, los
historiadores modernos prefieren recurrir a las fuentes primarias, si están
disponibles, así como buscar nuevas. Estas fuentes, sean precisas o no, ofrecen
nueva información en las diversas cuestiones históricas y la mayor parte de la
historia moderna gira en torno al uso preponderante de archivos con el fin de encontrar fuentes
primarias útiles. Un trabajo en historia no tiene muchas probabilidades de ser
tomado en serio si sólo cita fuentes secundarias, al no indicar si se ha
introducido investigación original.
En cada proyecto que
pensamos necesariamente debemos tener en cuenta dos fuentes de información:
Fuentes primarias y fuentes secundarias. Las primeras, como
más arriba se sugiere, son las que obtenemos generalmente de encuestas, estas deben de tener un formato determinado,
el cual no deje al cuestionado con
preguntas al aire, es decir: ¿Cómo que quieres?, ya que la cantidad de
respuestas pueden ser con demasiados parámetros, los cuales muchas veces no
pueden ser cuantificados (por ser demasiado diversos). Las encuestas creadas
para este tipo de fuente, deben de ser claras y lo más concisas posibles:
mientras la respuesta sea lo más limitada, será fácil de cuantificar (Como
por ejemplo un si o un no). Las encuestas se deben de hacer en un gran número
de personas, esto, para tener una mayor certeza de que los datos obtenidos
serán válidos en un gran muestrario de
personas. La validez de estas fuentes depende mucho del proyecto y, a veces, de
la propia honestidad de los encuestadores y encuestados, esto se debe a que estas fuentes por lo general
son subjetivas, y los datos obtenidos pueden variar con respecto a los cambios
sociales, políticos e inclusive con respecto al tiempo.
Por otro lado las fuentes secundarias
son muy verídicas, esto se debe a que las fuentes que obtuvieron la
información, en muchos casos, son instituciones serias de carácter público o
privado, o estudiosos del tema cuya reputación ya es conocida. Ambas fuentes se
ocupan debido a que con ellas tenemos una visión más amplia del proyecto. En
primera instancia se deben consultar las fuentes secundarias ya que estas nos
evitan tener información duplicada y nos ayudan a determinar qué datos nos
faltan para la solución de un problema.
como validar una pagina web
Después de crear un página web, utilizaremos el servicio de validación (http://validator.w3.org) para comprobar si el código HTML cumple con el estádar del W3C para su tipo de documento. Para utilizar el servicio de validación, seguiremos los siguientes pasos:
- Iniciamos un navegador e intruducimos la dirección http://validator.w3.org
- Si queremos validar un página qeu aún no hayamos publicado en el servidor web, hacemos clic en Examinar dentro de Validate by file upload. Esto nos permite cargar un archivo de nuestra máquina local.
- Hacemos clic en Check Una vez hayamos completado estos pasos el explorador web nos enviará la página web que hayamos introducido o seleccionado al sitio web del w3c.
El programa de validación del sitio examinará el documento XHTML y enviará al explorador web una página de resultados.
Debemos de tener en cuenta que el documento HTML o XHTML es válido (es decir, cumple el estándar) sólo cuando no hay errores. Por lo tanto, si vemos errores, los corregimos en el documento web y repetimos el procedimiento de validación. (El programa de validación no sólo ofrece una lista de errores, también ofrece sugerencias de corrección que tiene que realizar para que el código cumpla el estándar.)
Además de validar los documentos web almacenados en los archivos de las unidades local o de red, también podemos validar cualquier página web que ya esté publicada en un servidor web.
http://www.chesco.info/curso/validar.htm
lunes, 23 de abril de 2012
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